¿Quien está obligado a presentar este impuesto?

El obligado a la presentación y liquidación del impuesto es el causahabiente, todo heredero o legatario, toda persona que recibe todos o algunos de los bienes que formaban el patrimonio de la persona fallecida

Si nos encontramos en esta posición, siendo herederos o legatarios, tendremos que empezar con la gestión de la herencia, en particular con la gestión del impuesto, ya que, a diferencia de la adjudicación y reparto, el impuesto sí contempla un plazo de presentación, que es de 6 meses, prorrogable otros 6 meses.

¿Qué documentos hemos de recopilar?

Tendremos que reunir una documentación específica:

  • DNI o documento identificativo del causante y de cada heredero o legatario.
  • Certificado de Defunción, que nos lo facilitará la funeraria, o podremos solicitar en el Registro Civil de manera telemática. En Málaga si la defunción fue anterior a 2009, el expediente no estará informatizado y tendremos que acudir presencialmente al Registro Civil correspondiente.
  • Certificado de Últimas Voluntades, se solicita en la web del Ministerio de Justicia o en la Gerencia Provincial del Ministerio de Justicia. Este documento certifica si el fallecido otorgó testamento y en qué notaría, o si por el contrario, falleció intestato.
  • Testamento, si lo hubiese.
  • Certificado de Seguros, se solicita de igual forma que el anterior, y como su nombre indica, confirma la existencia de seguros de cobertura de fallecimiento a nombre del finado.
  • Qué incluimos en el Impuesto.

Con estos documentos podemos empezar a gestionar el impuesto, si hay testamento, tendremos que ceñirnos a lo que en él se disponga, si no lo hay, empezaremos por hacer un inventario de todos los bienes de titularidad del fallecido.

A veces, incluso habiendo testamento, es necesario hacer este inventario, ya que es práctica habitual otorgar un testamento genérico en el que no se estipulan bienes, cantidade, etc.

Si en este punto nos estamos preguntando qué bienes debemos incluir en el inventario, la respuesta es clara y directa: TODOS

Para liquidar el impuesto correctamente habremos de incluir todos los bienes y derechos del fallecido, desde inmuebles o cuentas bancarias hasta joyas o pieles. Podríamos decir que, en el momento del fallecimiento, se hace una foto fija de todo el patrimonio del causante y se declara en el impuesto.

Acto seguido valoraremos y reuniremos documentación de cada bien o derecho siguiendo la normativa vigente, por ejemplo:

  • Para valorar las cuentas bancarias, solicitaremos a cada entidad un certificado de saldos a fecha de fallecimiento, que aportaremos a la presentación del impuesto.
  • Inmuebles, la Junta de Andalucía propone unos valores mínimos, que no deben sobrepasarse (a la baja), la fórmula es multiplicar el valor catastral por unos coeficientes que se publican para cada municipio de la comunidad. No obstante, si consideramos que el valor es superior, por alguna tasación realizada o por los precios de mercado, consignaríamos este valor. Como documentación necesaria sería el recibo de IBI, y si es posible el título por el que el causante adquirió el inmueble.
  • Vehículos y ciclomotores, también la Junta nos ayuda en su valoración, en supágina web nos facilita el valor que hemos de respetar. Aportaríamos permiso de circulación y ficha técnica.
  • Acciones cotizadas, reflejaríamos el valor de cotización a fecha de fallecimiento, y aportaríamos el título de adquisición.
  • Acciones y participaciones no cotizadas, seguiríamos las reglas de valoración del Impuesto sobre Patrimonio, de este tipo de bien aportaríamos la misma documentación que en el caso de acciones cotizadas.
  • Seguros, se declara el importe de las cantidades a percibir por el beneficiario; aportaríamos la póliza de seguro.

Pero no sólo de bienes y derechos se compone la herencia, puede que también haya cargas, deudas y gastos deducibles, por ejemplo, hipotecas sobre inmuebles o gastos de entierro y sepelio.

Así tenemos:

Total bienes y derechos - Total cargas, deudas y gastos =
Caudal relicto

Os estáis preguntando qué ocurre con todo lo que un inmueble tenga dentro, propiedad del causante, pues en este momento es cuando se valora de forma conjunta. Se le llama ajuar doméstico y se calcula sobre el Caudal Relicto y se suma a éste.

¿Cómo calculamos este impuesto?

Con todos los puntos anteriores obtenemos la masa hereditaria que tenemos que liquidar.

Existen importantes Reducciones destinadas a reducir el valor de nuestra masa hereditaria, y por ende reducir la cuota que nos tocará pagar, pero en su mayoría están destinadas a cónyuges y familiares directos (padres o adoptantes e hijos y adoptados), es decir, los Grupos de parentesco I y II; si no te cuentas entre estos parientes, podrás reducir bastante menos la base a liquidar.

Se prevé reducción por parentesco con el fallecido, cuanto más cercano seas, más reducción habrá, y se verá incrementado para herederos o legatarios con discapacidad.

Otra reducción es para los beneficiarios de seguros de vida que se encuentren en los grupos I y II de parentesco.

Reducción sobre la vivienda habitual del causante, para los herederos y legatarios del grupo I y II.

Y La Reducción definitiva, introducida en Andalucía después de la reforma fiscal del 2018, y que llamamos así porque si te encuentras en los grupos I y II, podrás aplicar una reducción de hasta 1.000.000€ para reducir tu base a cero.

Con esta última reducción se deja prácticamente exento el impuesto para un porcentaje muy elevado de la población andaluza, pues supondría heredar más de 1.000.000€ para obtener una cuota a pagar para los grupos de parentesco I y II.

Si no perteneces a ninguno de esos grupos o, estando incluido en el grupo I o II, tu base es superior a 1.000.000€, tenemos que seguir liquidando el impuesto.

Los tipos a los que tributa este impuesto abarcan una gran horquilla que va desde 7,65% a 36,50%. Además, recordamos que este impuesto introduce unos coeficientes multiplicadores que dependen del parentesco, y que pueden duplicar la cuota a pagar.

A partir de aquí se puede aplicar una bonificación en la cuota del 99%, sólo si eres familiar directo o cónyuge, y habremos terminado la liquidación.

La forma de presentación es presencial o telemática con certificado digital en sede virtual de la Junta de Andalucía. En ambos casos habrá que aportar la documentación que mencionamos al principio, además de la escritura de adjudicación de herencia, si se ha elevado a público, o el cuaderno particional, si se hizo en documento privado.